
5 y Jesús agregó—: “Esto explica por qué el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa, y los dos se convierten en uno solo”. 6 Como ya no son dos sino uno, que nadie separe lo que Dios ha unido. (Mateo 19:5-6; Gen. 2:24, Nueva Traducción Viviente)
1 Ahora, en cuanto a las preguntas que me hicieron en su carta: es cierto que es bueno abstenerse de tener relaciones sexuales. 2 Sin embargo, dado que hay tanta inmoralidad sexual, cada hombre debería tener su propia esposa, y cada mujer su propio marido. 3 El esposo debe satisfacer las necesidades sexuales de su esposa, y la esposa debe satisfacer las necesidades sexuales de su marido. 4 La esposa le da la autoridad sobre su cuerpo a su marido, y el esposo le da la autoridad sobre su cuerpo a su esposa. 5 No se priven el uno al otro de tener relaciones sexuales, a menos que los dos estén de acuerdo en abstenerse de la intimidad sexual por un tiempo limitado para entregarse más de lleno a la oración. Después deberán volverse a juntar, a fin de que Satanás no pueda tentarlos por la falta de control propio.” (1Corintios 7:1-5, NTV)
Tema: “Comprendiendo el propósito de Dios para el Matrimonio”- Parte 3
Introducción: Basado en la declaración dada por Dios-Padre en Gen. 2:24, y repetida por Jesucristo en Mt. 19:5-6, damos respuesta a la pregunta: ¿Cuál es el plan de Dios para el matrimonio? Esta respuesta se resume en tres verbos: “dejar” (a los padres), “unirse” (a su cónyuge), y “ser o convertirse en uno solo” (con su cónyuge).