Tema: “La Oración: Remedio para el Cristiano Sufriente y Debilitado”- Parte 1
13¿Está alguno (cualquiera) entre vosotros afligido (sufriendo, en problemas, triste)? Haga oración
(póngase a orar). ¿Está alguno alegre (contento, feliz)? Cante alabanzas (alabe con canticos).
14¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame (pida) a los ancianos (lideres) de la iglesia, (para que)
oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. 15Y la oración de fe salvará (sanará,
restaurará) al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.
16Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración
eficaz del justo puede mucho. 17Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró
fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. 18Y otra vez oró,
y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto. (Santiago 5:13-18)
Introducción: (contexto) Santiago dirige su casta a 12 tribus de judíos cristianos que estaban dispersos por Asia menor (1:1). Estos hermanos estaban pasando por tremenda persecución, hostilidad, prueba, sufrimiento y aflicción. Entonces, Santiago les anima a que no pierdan la fe en medio de estos sufrimientos. Les dice: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas (tanto externas y físicas, como internas y espirituales), sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia (1:2,3).” En el 1:12 dice: “Bienaventurado el varón que soporta la tentación (el hombre que soporta la prueba con fortaleza, DHH); porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.”